Un elegante whiskey irlandés que combina la suavidad clásica de Irlanda con la complejidad que aportan las barricas de vino Madeira, un vino fortificado portugués reconocido por sus notas dulces y frutadas.
Madurado durante 10 años y finalizado en estas barricas especiales, desarrolla un perfil equilibrado donde aparecen aromas de frutas maduras, miel y especias suaves, con una textura sedosa y un final persistente.
Una expresión muy valorada dentro de los Irish whiskey con finish, ideal para quienes buscan un destilado refinado, con carácter y excelente armonía entre dulzor y elegancia.







