Este whiskey pertenece a la primera línea de single malts de Glendalough, antes de que empezaran a sacar finishes más experimentales (Mizunara, Málaga, etc.).
Un irlandés elegante y bastante “clásico”, más complejo que el 7 años pero manteniendo suavidad. Ideal para quien quiere subir de nivel sin ir a perfiles raros como Mizunara o finishes vínicos.









