Por Dany Scotch
Destilados. Cómo el sencillo proceso de producción del whisky puede generar asombrosas paletas de colores y sabores.
“Los besos son como el whisky, siempre se prefieren dobles”.
Surgido de la palabra celta que significa “agua de la vida”, el whisky se transformó en una bebida de excelencia para paladares entrenados. Conozca su proceso de producción y las características de las principales marcas.
La palabra whisky es sugerente, y es de origen celta: uisge beath, o sea “agua de la vida”. Esa agua que era separada históricamente, nada menos que por científicos medievales, como “aqua vitae” (agua de la vida, de 94 grados). En la época antigua se obtenía de la destilación de la malta pura, pero en la actualidad se hace con 4 partes de malta y 1 de avena, centeno o trigo. Por supuesto que no es la intención aquí dar al entretenido lector un curso de destilación, pero sí introducirlo brevemente en este mundo fascinante de los destilados.
Una disputa entre Highlands (tierras altas) y Lowlands (tierras bajas) resultó en la creación de la Royal Comission on Whisky and other Potable Spirits, que es quien determina la autenticidad de la bebida. Así, fue el productor de Lowlands, fabricado con cereales, el que obtuvo el derecho de llamarse whisky, dándole a Escocia la jerarquía para la utilización del término.
El espirituoso
Su proceso es sumamente sencillo pero requiere paciencia, solo lleva días, el resto es el resultado de una paciente espera y de la química entre el alcohol y la madera. Obtiene así su color y gran parte de sus aromas. Barricas de bourbon o jerez le dan su cuerpo, asombrados por la sencillez y humildad de su composición: agua, cebada malteada (granos de cereal con cebada) y levadura.
Para algunos entendidos es la bebida de los dioses, cuyo aroma a mal se desprende de su destilado, hasta obtener las notas más altas y complejas en el final de su preparación.
En la actualidad, existen variadas marcas que elaboran esta bebida exquisita, que se expresa a través de la exaltación de los sentidos que provoca su solo contacto con el paladar.

Una de esas marcas referentes es Chivas Regal
Su nombre proviene de la palabra gaélica “sheeves”, que significa “lugar estrecho en el río”. Durante siglos, la gente que nació y vivió en el pueblo cercano a ese lugar se llamó Chivas. Los símbolos heráldicos más antiguos que figuran sobre el escudo de la botella hasta este día, relatan tales orígenes históricos.
Desde sus modestos inicios en una tienda de Aberdeen, hasta la actualidad, Chivas se transformó en un whisky apreciado en el mundo todo, desde la destilería y desde Escocia a Roma.
Contar la historia de Chivas Regal, es relatar el especial espíritu masculino de crear e innovar del s. XVIII y XIX. La historia de la empresa fue lanzada luego del éxito rotundo de Chivas 12 Años. Magnum de 2009, históricamente el primer whisky de lujo en el mundo. Para la oportunidad, las casas de Chivas y Pininfarina han producido otra impactante colaboración, con el estilo y el detalle que solo puede ser obtenido por la unión de estas dos marcas de lujo.
Con la extravagante iniciativa, la creatividad y el indiscutible estilo de Christian Lacroix, la marca ha reflejado la alta costura en el whisky escocés. Así, la resplandeciente botella de Chivas 18 años, presentada en una hermosa caja con espejos.
Chivas ofrece también una belleza obtenida por Collin Scott, en un diseño audaz y noble. Este especial whisky deriva de la primera mezcla de 1909, y de especial añejamiento: nada menos que 25 años. Es un whisky ultrapremium, diseñado específicamente para esta oportunidad por Scott, quien superó esa creatividad primigenia y dio origen a una asombrosa experiencia que invita a beber ese primer scotch de lujo del mundo.
El whisky Chivas Regal 25 años posee un aroma con sabor a fruta caliente. En el paladar se aprecian notas de chocolate, nuez y naranja, junto a otras notas frutales (manzana, almendra y, sobre todo, albaricoque y melocotón).

Récord millonario: The Macallan
Usted podría degustar un whisky no solo exquisito, sino también por demás caro, el más caro.
La marca The Macallan fue la elegida en esta ocasión cuando alguien pagó casi medio millón de dólares por una botella de whisky de malta de 64 años, el mayor precio pagado en la historia por este espirituoso.
Se trataba de un decantador exclusivo realizado artesanalmente con la técnica de la cera perdida en el estudio de diseño de Lalique en París, con una capacidad de litro y medio, que contenía el destilado más añejo de The Macallan.
Fuentes de The Macallan confirmaron que la botella se adjudicó por USD 460.000, unos €338.000 al cambio. El fabricante destinará íntegramente el dinero a obras de caridad. El agua es uno de los ingredientes principales, que hacen justamente a The Macallan un single malt tan sofisticado.
Johnnie Walker: El otro gran referente
Con tan solo 15 años, allá por 1820, John Walker realizó la primera incursión en lo que luego sería el gran imperio: el almacén de granos principal de la familia. Siendo el joven John un entendido mezclador de té en sus orígenes, concibió el grano de su materia prima aplicando los mismos principios al whisky, para así obtener resultados más que refinados.



