El sueño de la bodega propia lo cumple Miguel Angel Reigosa, un coleccionista que atiende y aconseja a los clientes desde la barra de su bar.
El sabor de una medida de The Macallan lo cautivó tanto que desde ese momento (un día de 1988) no paró de probar y comprar botellas de whiskies y maltas. Hoy, tiene más de 1700 y “una de las colecciones mas grandes de América Latina”, cuenta con orgullo Miguel Angel Reigosa.
Es fanático, sí, y se nota desde el vamos cuando deja bien en claro que ni por todo el oro del mundo se desprende de una de sus reliquias. Es, además, el dueño del bar De los Incas, un local de Belgrano que tiene la barra mejor equipada con scotch del país.
Dice haber pagado hasta una cifra de más de cuatro dígitos por un ejemplar, se dio el lujo de viajar a Escocia en más de una oportunidad y desde hace un tiempo preside la Asociación Whisky Malt Argentina, que hoy tiene cerca de 500 miembros.
Joyas de la Colección
Entre las reliquias de la colección de Reigosa figuran:
- Whiskies de destilerías japonesas.
- Una botella de la marca Bell’s.
- Un ejemplar del viaje inaugural del avión Concorde, de 1976.
- Un Deanston (un single malt escocés de 25 años).
- Doce ejemplares de porcelana, todos en tonos diferentes, del whisky Black Prince.
Para Reigosa, la ceremonia de iniciación consiste en aceptar tomarlo puro, sin hielo, agua ni otras bebidas. El que atraviesa esa prueba sin contratiempos pasa a formar parte de los que hacen culto a la malta. A partir de ahí, lo que resta es conocer más acerca su historia.
Reigosa, loco por el whisky.



